jueves, 2 de mayo de 2013

DESCARNADO


Sea el gusto por salir del cotidiano, la fe oscura en lo bestial o la pura sugestión, de vez en vez volteo para ver si no está parado en la esquina, reptando por la escalera, elevando un brazo por debajo de la cama o vigilándome desde la azotea del vecino.

Como si se tratara de una escena barata de película de horror, curiosamente suenan las puertas y ventanas cuando más pienso en el ser descarnado y tenebroso que pasa rápido en el otro vagón haciéndome la señal de muerte.

Porque nunca quisiera verte en serio, pero no me puedo contar mi propia vida sin ti, elemento de química cerebral y aire frió que no congela.

Si apareces y haces exactamente lo mismo que yo, deseo no estar mirando un espejo y haberme olvidado de proteger el cuerpo, pero si termina siendo eso ¡corta, corre, controla!

                                                                             VICTOR NEKRO


ELLOS


Ellos vienen con sangre en sus picos
provenientes de los más míseros destinos,
con sus negras alas enormes, cabezas calvas
y horrendos hocicos deformes.
En su aliento bailan la muerte y la tragedia,
en su mirada anida una misión enferma
pues han sido paridos para devorar sin tregua.
Y vienen con estridente anuncio
directo aquí.

Y yo, degradado en un oscuro abismo,
lucho por encontrar el mínimo asomo de luz
que me recuerde que existen la seguridad y la vida.
Mi mente acuchillada por los segundos
no resiste esos graznidos endemoniados, asesinos.
Ellos actúan con un sino enloquecido
como si por sus venas corriera el vino.
Mis uñas que una vez rasgaron desesperadamente
las paredes de este inmundo encierro
ahora rasgan mi cara. No tengo salida.
Soy presa del más tétrico pavor,
en la más siniestra sesión homicida.

Ellos están tan cerca ya,
son miles y en sus patas sonríen las navajas.
Una sonrisa anacrónica se dibuja en mi cara,
quizá provocada por un airecillo fresco del sur
que con ligero humor acaricia mi espalda.
Es como si alguien se compadeciera de mi tortura,
de este gratuito y vil sufrimiento,
y me regalara un susurro de confort
escondido entre los pliegues del viento.

Ellos tragarán mis despojos,
restos débiles y macilentos en este submundo
tan frío y desierto que tú creaste. Aquí estoy,
donde me abandonaste. Ellos me comerán
y danzarán con algarabía acabado el festín,
quizás vomitando y tragándome otra vez,
burlándose de mi impotencia ante doloroso fin.

Pero... sí,
soñaré.

Con los últimos vestigios de fe adentro
recordaré bocas, miradas y viajes pasados.
Abrazaré a mi corazón desbocado y besaré sus venas;
imaginaré una mano que me alcanza y me sublima
a donde no puedan alcanzarme jamás.
Soñaré.

Soñaré que puedo vencer sus garras, soñare con un mañana.
Y voy a reír de ellos, de lo ridículo que lucen sus calvas.
Imaginaré un arma doblando sus navajas.

Soñaré un duelo de leyenda donde el héroe
es glorificado con abrazos y caricias. Y el héroe seré yo.
Sí, soñaré estúpidamente que puedo ganar,
aún con mis ojos en sus gargantas.

Aún conociendo mi triste final.

ALEQS GARRIGOZ


jueves, 14 de marzo de 2013

EN EL PAÍS DE LOS BUITRES


I
En el país de los buitres
las esperanzas mueren desgarradas;
y el último y agónico suspiro
mengua en los caminos de la nada.

En el país de los buitres
tus pasos chocan con huesos y miembros
y puedes oler al aire la esencia del fin
pues ésta por los vientos cruza...

Algunos sólo sienten lástima de ti,
pero la mayoría de ellos te abusa.

II

No pude soportar la forma en la que El Buitre me miraba.
Sus ojos fríos, humanos, penetrantes como estaca,
recordaban que yo era sólo un despojo.

No pude soportar la forma
con la que apretaba el duro peñasco con sus garras.
Lo supe, sus ojos lo dijeron: me deseaba.

Lo mire tal cual, fuerte, seguro, rapaz,
y mire también al futuro y lo encontré vacío.

Entonces lo vi venir
mientras me recostaba sobre el desierto.

                                                   ALEQS GARRIGOZ


DULCE CASTIGO


Ya no quiero rectificar el pasado,
la idea de la esperanza se petrifica ante la nula posibilidad de
mirarte a los ojos, se que se te ha enfermado la piel y los huesos,
tu sabias que al dejarnos, a mi se me acababan los sueños de 
asesinarte.

Quiero hoy saborear un poco este blanquecino paisaje que nos 
ha alejado, voy a romper miles de ilusiones ajenas con tal de 
obligarte a recuperarme, caminare bajo esta lluvia infernal que 
nunca para, pero ya no me mojare, es demasiado tarde.

Voy a probar un poco de esa densa neblina que te cubre los ojos,
seguro que la encuentras dulce y somnolienta,
voy a robarme una de las sonrisas de tu efímero ángel,
la haré mía solo por una noche, para volver a sentirte en su 
lengua.

Voy a romper ese silencio que se ha mantenido entre nosotros,
traeré una navaja, un martillo y mi mejor sonrisa,
me rizare el cabello, me pondré la piel de serpiente que tanto
te gusta, hoy seré ella; y tu serás desde mañana, mi eterno castigo.

                                                                 Ingrid Rohe.


jueves, 28 de febrero de 2013

MI PEOR TEMOR


Cuando se está en la cuerda floja y hacia abajo solo espera el fin, y del otro lado alguien con el arma esperando por ti, el fin no está tan mal, que se pudra el equilibrio.

Morí y desperté, entonces se convirtió en anécdota y platica interesante, y en la siguiente mañana morí despierto y ya quedarme dormido me parece insípido.

Sí me hacías enojar, más bien encabronar, pero a la segunda y tercera ya se venía esperando, y se adivinaba que lo volverías a hacer, entonces lo que quedaba fue ignorar, pues así ya el temor de enojar se cristalizó en el pavor de que me dejaste de interesar al punto de que me da igual.

Renacer o reencarnar, ya no hay miedo de lo que ocurra, pues la ansiedad es solo un recuerdo en contemplación de ya no saber respirar.

Y antes de el destello y parpadeo que me retorne al ritual de lo normal, si me voy allá me quedo, no quiero ser foca, pues las orcas y los tiburones destazan a las focas, y los pingüinos son la única ave que no puede volar, así mismo la única que puede nadar, no quiero ser pingüino pues los osos, humanos, orcas y tiburones aniquilan a los pingüinos.

                                                                                             VICTOR NEKRO


TANTO CUANTO COMO HUMANO QUIERO


Ni dejar un legado de textos decadentes,
ni un corazón destrozado detrás.
No necesita ser de forma aparatosa;
a nadie le importaría además.

Desaparecer. Tan sólo desaparecer.

Ni una colección de cintas que heredar
ni una sucia foto mía en un muro:

desaparecer, tan solo desaparecer

y dejar de jugar al poeta oscuro.

                                   ALEQS GARRIGOZ


LAND


LAND

Caliente y pesado es este sueño,
Esta tierra húmeda y lejana me abruma,
Es mi hogar y mi prisión,
Me hace el amor ha cambio de destrozar cualquier esperanza.

Cruel y tranquilizante me ha extendido su mano,
Es Blanca y tersa, traicionera perversa!
Lengua de mil fuegos y cortos significados,
Quiero embriagarme en tus aguas doradas, morirme arropada bajo tus lunas.

Frío y pesado este Corazón que ya no es mío,
Una cara que no puede ocultar su pasado,
Un odio amoroso que me ha infectado,
Reptiles que me tocan violentamente con las miradas.

Voy a robarte un espacio cuando menos te des cuenta,
Tu pondrás tus manos sobre mi cuello, y yo mis piernas sobre tu tierra,
Jadeantes nos haremos compañía,
Al final seré esclava de una isla indeseada.

                                                                       Ingrid Rohe.