jueves, 21 de julio de 2011

EL INVISIBLE

Ya no hay nada, no hay vida seca estoy

Las gotas de agua no dejan de correr,

no son lagrimas; solo es el excusado.

Tragando mi dolor,

Una vida un alma, se ha ido por el caño

Un hijo no deseado que la sociedad rechazo.

Ya no habla, ya no llora, ya no existe,

solo un recuerdo vago que a mi alma atormento.

Ya no siente, no se mueve, solo un vacío en mi cuerpo quedo.
 

                                                                       Madel Pimienta

ONE WAY

NO SOY DE AQUI NI DE ALLA,

NO HAY RUMBO,

NO HAY PRIVILEGIOS,

NO HAY NI UNA JODIDA IDEA DE LO QUE PRETENDO...



SOY UN EXTRAÑO EN MI TIERRA,

UN EXPULSADO EN ESTE LADO DEL MAR,

NO TENGO SUEÑOS NI AMOR NI INMUNDICIA...

TENGO UNA CAGUAMA EN UNA MANO Y EN LA OTRA UNA NAVAJA...



TENGO OJOS QUE NO MIRAN,

BOCA SECA DE ESPERANZA,

PIEL SEDIENTA DE VENGANZA,

OBSESION FUGAZ DE TU CUERPO INEXISTENTE…



SOY UN INADVERTIDO,

SOY UN PERSONAJE OSCURO EN TU CLARO CAMINO,

NO SOY PORQUE SOY ALGO...

SOY FUERA DE TODO, DENTRO DE NADA…

                                                                         INGRID ROHE.

jueves, 14 de julio de 2011

CENIZAS

A veces ya no hay más que decir,

las palabras ya no tienen sentido,

los golpes ya son todos iguales,

el dolor ya no sobrepasa la locura,

es momento de saber si aun estoy vivo.



Decidiré ponerme una máscara,

saldré a pelear con el viento,

le escupiré al temor en su horrenda cara,

le daré caridad a mis enemigos.



Voy a comprarme una navaja,

voy a cortar en pedazos los sueños que me han impuesto...

después... tratare de quemar lo que no me sirve... juro que renaceré de entre las cenizas.

                                                                        INGRID ROHE

CORRIENDO

Volteas y ahí está, con la vista nublada pero firme,

cada vez más cerca, en suspenso de la línea de respiro.

Ya no sé si seguir corriendo, mintiendo al viento de frente,

que una vez yo le negué la posibilidad de volver, de creer.

Sus vendajes me cubren y sus heridas me duelen,

su sonrisa me aterra y su convicción me despierta.

Al borde del cansancio, ya mi aliento es sangre,

mi terror es un ángel que recorta sin pensar sus alas,

corriendo hasta el precipicio, sin ganas ya de voltear

tan solo me queda esperar, porque ya no puedo huir de mi,

porque al alcanzarme sé que me voy a lanzar,

ven entonces soledad.

                                                           VICTOR NEKRO

EL CARACOL

El caracol arrastra su soledad;
se desliza sobre márgenes cambiantes y arenas movedizas,
sintiendo la amenaza del pico curvo, de la garra rapaz.
Debe ir allá, siempre allá,
penosamente llevando, lo mismo que un oscuro nómada,
el pétreo refugio de su casa
sobre su espalda inconsistente.

Antes de la historia,
en la edad de las primeras formas vivas del agua,
el caracol, como un símbolo cósmico,
ya esperaba ser descifrado por un hombre mudo:
guarda, al igual que un cofre, un tesoro de sabiduría:
la arquitectura del infinito perpetuándose siempre en espiral,
el timbre exacto del canto del mar.

Cuando un hombre recoge el esqueleto vacío
y sopla a través de la hermosura sostenida de su concha
no sabemos que potencias es capaz de despertar.

                                                ALEQS GARRIGOZ

jueves, 7 de julio de 2011

EL DESCARADO

En este momento vuelvo a intentar sentir algo de culpa, reacomodar los flujos retorcidos, disecar mi arrogancia, atentar contra-natura mientras consigo evidenciar mi respiración.

Es el recurso más básico, el último metro de esperanza para los que creen en lo artificial de la justicia o el karma, digamos que más allá del castigo y de los dioses está la propia culpa.

Mi rostro no se siente caliente, mis piernas no pretenden correr, no hay respuesta inmediata-emocional, sola la posterior y fría que me provoca el gesto de orgullo, de tranquilidad.

Ya no puedo vagar más allá del pabellón, ya los juicios y condenas perdieron el sentido del tiempo cuando sabes que no saldrás, que cada día es igual y que el mundo se ha olvidado de ti.

Ya no recuerdo si soy viejo o joven, si baile, si perdí, o si alguna vez mis lágrimas tuvieron un dejo de sinceridad. Pero me acuerdo sin vacilar que antes de que te robara la vida, con una macabra confianza le prometiste a tu Dios que la culpa me comería desde adentro, y tuviste razón, pero es la culpa del descarado, del sociópata, que a final de cuentas carcome pero no duele, no trasciende, no me interesa.

                                                                                 VICTOR NEKRO

INSTANTE

Crucificado de bruces sobre un viejo tablón,

mi destino está a mis pies

y en las manos con que otros lo destruyen:

tan lleno de un vacío de un todo.



Me probé el vestido de la felicidad

pero en ella parece no haber poesía.



Como estrella de cinco puntas haciendo implosión,

mi patria es la muerte:

únicamente allí la sumisión, la entrega.



No aprender a mentir.
Pues la mentira es de la vida compañera.



                                                         ALEQS GARRIGOZ